¿SABIAS QUE?
BLUETOOTH
Seguro que has oído hablar de él y casi seguro que tu móvil tiene esa tecnología, pero ¿sabías que aunque su traducción literal del inglés significa “diente azul” el nombre procede de un rey?
Este rey era escandinavo, se llamaba HARLAD BLATAND (Harold Bluetooth en inglés) y fue conocido por ser un “buen comunicador” y por unificar las tribus noruegas, suecas y danesas. Por esa capacidad de comunicación se le ha dado su nombre a la tecnología que sirve para comunicar diferentes dispositivos de forma inalámbrica (sin cables).
De hecho, el símbolo de Bluetooth es la unión de las runas nórdicas equivalentes a nuestras letras H y B: (Hagall) y (Berkanan), iniciales de su nombre.
Más acerca de Bluetooth:
Bluetooth es el nombre común de la especificación industrial IEEE 802.15.1, que define un estándar global de comunicación inalámbrica que posibilita la transmisión de voz y datos entre diferentes dispositivos mediante un enlace por radiofrecuencia segura, globalmente y sin licencia de corto rango (2,4 GHz.).
Algunos de los dispositivos de bajo consumo que utilizan esta tecnología son móviles, cámaras digitales, ordenadores personales, portátiles, ratones, PDAs, impresoras, módems, auriculares, etc.
ELECTRICIDAD
Fue el científico y pensador griego Tales de mileto (625-547 a.C.), quien comprobó que si se frotaba un trozo de ambar con lana, éste se “electrificaba” y atraía objetos ligeros (paja, hilos, etc) que volaban y se adherían a él.
Se cree que fue el físico y médico inglés William Gilbert (1544-1603) la primera persona en utilizar la palabra “electricidad” para este fenómeno debido a que en griego, el ámbar era conocido como “elektrón”.
MAGNETISMO
El nombre de magnetismo proviene de Magnesia, una localidad griega, donde se observó el fenómeno de la atracción de pequeños trozos de hierro por parte de una piedra negra. Según la historia, fue Tales de Mileto el que, hacia el año 600 a.C. la descubrió y la llamó “piedra de Magnesia”.
Por otro lado, cuenta una leyenda que hubo un pastor llamado “Magnes”, que tras salir a pasear con sus ovejas, se quedó literalmente pegado al suelo, debido a los clavos de hierro que llevaba en sus zapatos. A dicho mineral se le llamó Magnetita